Origen, nombre común
y científico

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La papa cultivada es originaria de Suramérica.
La antigüedad de su cultivo aún no se conoce. Se supone que
esta planta tuberíferas fue domesticada por varias culturas de
clima frío como la Chiripa, Tiahuanaco, Colla (Aymara) e Inca (Bushnell
1963), u otras anteriores a estas, que se desarrollaron en las altiplanicies
andina, territorio conocido por los incas con el nombre de Collao (López
de Gomara 1532) y que actualmente se encuentra incluido entre el Perú
y Bolivia.
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Las colecciones de papa efectuadas en los Andes demuestran
que las especies de papa cultivada, nativas de Suramérica, forman una
serie poliploide integrada por diploide, triploide, tetraploide y pentaploide
con 24, 36, 48 y 60 pares de cromosomas, respectivamente (Bukasov 1933, Rybin
1933, Hawkes 1944). Dichas colecciones también demuestran que la población
más variable de las especies de papa cultivadas, en todos los niveles
de ploidia, se presente en las altas regiones montañosas comprendidas
entre el Cuzco y el Lago Titicaca, al sudeste del Perú. Esta región
podría considerarse como el centro de origen de la papa, de acuerdo con
la hipótesis de Vavilov (1951), según la cual, el lugar o centro
de origen de una especie cultivada coincide con el área en donde la población
de dicha especie presenta la máxima variabilidad genética. Probablemente,
desde este centro primario la papa se difundió a lo largo de los Andes
como uno de los factores más importantes para el desarrollo de las culturas
de clima frío (La Barre 1947). A este mismo proceso de domesticación
y diseminación fueron sometidas otras plantas de valor alimenticio como
la quinua (Chenopodium quinoa, Willdenow), oca o ibia (Oxalis tuberosa, Molina),
ulluco, melloco o papa lisa (Ullucus tuberosus, Caldas), mashua o cubia (Tropaeolum
tuberosum, Ruíz et Pavón) (Caldas 1966, Cárdenas 1969,
Molina 1782).
La papa cultivada recibió diferentes nombres de acuerdo
con el idioma de los principales grupos étnicos que la utilizaron como
alimento básico, así se la llamo “choque” en Aymara,
“Acús.” En Quechua (Chinchay), “iomuy” en Chibcha
y “poñi” en Araucano (Acosta 1848, Molina 1782, Cárdenas
1969). El nombre común actual (papa), posiblemente de origen Quechua,
fue difundido en América por los conquistadores (López de Gomara
1552, Cieza de León, 1553; sin embargo, también se le utiliza
para designar raíces y tubérculos botánicamente diferentes
a la papa común especialmente en regiones de clima medio. En España
la papa se denomina “batata”, derivada del nombre caribe de la batata
dulce (Ipomea batatas, Poir) para designar cualquier tubérculo de plantas
provenientes del Nuevo Mundo y de esta manera se aplicó dicho vocablo
a la papa, la cuál quedó con el nombre de “patata”
debido a una ligera modificación.
El nombre científico de la papa es Solanum tuberosum
L. Con este nombre fue registrada por primera vez en 1596 por Gaspar Bauhin
en Phytopinax y luego adoptada por Carlos Linneo en 1753 en Species Plantarum
(Bauhin 1596, Linneo 1753). Hawkes (1963) reconoce dos subespecies de Solanum
tuberosum; la subespecie tuberosum, representada por variedades tetraploides
adaptadas a días largos y cultivada en todo el mundo; y la subespecie
andigena, que incluye también variedades tetraploides pero adaptadas
a días cortos y que se cultivan principalmente en la zona andina desde
Venezuela hasta el norte de Argentina. Las variedades conocidas como “papa
de año” en Colombia, corresponden a Solanum tuberosum L. subesp.
andigena, Hawkes; y las variedades de “papa criolla” pertenecen
a la especie Solanum phureja, Juz, et Buk (Juzepczuk y Bukasov 1929).

Fuente:
Luján,Lauro. El cultivo de la papa en Colombia. En: Revista Agronomía
Tropical. Vol. XXVI. No. 6. 1970.
Fotografía: Fuente:
www.grain.org/seedling/ seed-02-07-4-en.cfm
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